MOMENTOS PERFECTOS

Propuse a mi hijo de 13 años ir al monte.

Es ahora, un adolescente encantador al que adoro y que me supone un reto interesante como madre. Reto que unas veces abordo con más acierto que otras…

Está “protestador”, perezoso, irreverente, aburrido, renegado, gruñón, desencantado…

Y digo “está” porque él no es así, sólo se expresa así de forma momentánea, cuando tiene brotes de descontrol hormonal que, últimamente, es a menudo.

Aceptó venir a regañadientes, con la promesa de que luego vería con él una serie de zombis que me provoca pavor y que jugaríamos a un juego de ordenador que me está enseñando. Las pelis de zombis le encantan y los videojuegos son la cosa que ahora es prioritaria en su mundo. Así que estoy aprendiendo a acercarme a su mundo.

Aunque esta vez aceptó salir de él y probar algo diferente.

Fuimos charlando sobre el juego, hasta que comenzamos a subir y entonces le conté que hay una forma diferente de hacer aquello.

Le expliqué que si te pones una venda en los ojos, se puede subir sin perderse del camino y experimentar una forma de percibir la propia subida totalmente distinta, algo interesante, algo sorprendente…

Mostró interés y le propuse que probara. Ahí surgió cierta reticencia, así que le dí unas pautas de seguridad que le hicieron decidirse:

–  Serán el tacto y el oído las herramientas con las que contarás. Mantén toda tu atención en ellos. Sobretodo en los pies, en la sensación del suelo, la percepción atenta del camino por el que transitas te llevará sin problemas hacia arriba. Serán también indicativos a tener en cuenta, si tocas vegetación o te rozas con la rama de un árbol, ya que estos se hallan en el borde del sendero, no en el sendero.

–  Yo caminaré en silencio tras de ti.

–  Si pierdes el camino y te das cuenta, puedes pedir ayuda o puedes intentar encontrarlo por ti mismo… siempre podrás pedir ayuda después…

–  Si pierdes el camino y no corres peligro, no te corregiré, excepto que tú lo pidas.

–  No voy a dejar que te dañes, ni que pises excrementos de vaca (había muchos), te diré “stop” y haré un ruido para que sepas hacia donde reconducir tu caminar… Si es necesario, te tomaré de la mano y te dirigiré momentáneamente.

Con estas pautas, aceptó.

Le coloqué un pañuelo sobre los ojos para que evitara la tentación de abrirlos y comenzó su camino.

Fue espectacular.

Anduvo cauteloso al principio, con una mano hacia adelante… poco a poco fue dándose cuenta no sólo de que podía hacerlo, sino también de que estaba seguro y relajó sus hombros, dejando caer su mano…

Se sorprendía y me comentaba su sorpresa, al notar, sin ver, que subía una cuesta pronunciada, que torcía a la derecha, que bajaba otro tramo… se salió alguna vez del camino y también le sorprendió darse cuenta de esto. Buscó el camino solo y lo encontró, lo que le generó gran satisfacción. En dos ocasiones me pidió ayuda y sin mediar palabra, anduve por el camino con pisadas fuertes para que las oyera, y así pudo encontrar el sendero de nuevo.

Sólo le dije stop en una ocasión para evitar excrementos y en otra porque el camino se veía atravesado de un gran charco y le ayudé a vadearlo tomándole de la mano.

Y, por fin, llegamos a un claro en la subida desde el que se podía apreciar un magnífico paisaje.

Entonces lo detuve y le dije que le iba a colocar frente a algo. Que cuando yo le dijera, se quitase la venda. Que no hablase, que tan sólo debía contemplar y así lo hizo… contempló.

Él contempló el paisaje presente, vertido en él y mientras yo, contemplé el brillo de sus ojos, su piel erizada y como viajaba mediante la atención pura hacia el valle que se extendía magestuoso ante nosotros.

Fue un momento perfecto. Cada segundo de aquella experiencia fue un momento perfecto.

 

Sin comentarios.

Deja un comentario

This blog is kept spam free by WP-SpamFree.

*

Desarrollado por REIO. Todos los derechos reservados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies